"Katazue", limpieza física = limpieza mental


"Katazue" es la palabra japonesa para "ordenar". Marie Kondo la ha popularizado gracias a su libro "La Magia del Orden". En él señala que los objetos tienen vida y hay que respetarlos.

Esa es la filosofía japonesa "Mottainai" de no desperdiciar nada y darle el valor que merecen las cosas, y por tanto, el respeto y mimo adecuados.


Observar lo que tenemos, si es de calidad, si nos proporciona felicidad (bienestar físico o emocional)... desecharlo decuadamente si ya no lo necesitamos y si hemos de comprar algo nuevo, recapacitar un momento (seguramente ya tenemos algo similar a lo que queremos comprar) y sopesar las opciones, inclinándonos hacia las opciones más amigables con el entorno y con uno mismo.
Si escogemos algo que realmente nos ayude a suplir esa carencia/necesidad que sea de calidad nos durará mucho, y si es de "km 0" (entorno próximo) ayudará a la economía local y al entorno natural global.

He pasado la mayor parte de mi vida en un entorno caótico. Montones de ropa acumulada, telas guardadas sin llegar a convertirse nunca en vestidos, ceniceros llenos de pinzas, clips y mitades perdidas. Mi familia es acumuladora nata, nos encanta recoger cosas y guardarlas por sus posibilidades (uyyy.. esto sería genial para algo..). Nos da miedo tirar cualquier cosa porque seguro que una semana después se nos ocurrirá algo estupendo.

Los "pongos" (objetos que no sábes donde poner) de la comunión del primo, del hijo del señor ese, de la cuñada de no se quién... sobrepasan lo kitsch para adueñarse del salón. Cada uno acumulamos cosas distintas: mi padre y mi hermano mediano acumulan maderas, hierros y piezas de maquinaria. Mi madre y yo pongos y telas. Mi hermano pequeño acumula sueño y cansancio crónico.

Mi cerebro está lleno de telarañas y deseos incumplidos, excusas y dilación. La casa, el hogar, la familia, amueblan nuestra cabeza más de lo que pensamos. Que conste que me encantan "Los Zafarranchos de Limpieza". Ese día que te atas la cinta de trabajo a la cabeza y te pones los guantes como si fueran de acero, y limpias tu casa que da gusto. Adoro cambiar muebles de sitio y ordenar sacando todo lo del cajón y empezando de cero. Lo que odio es limpiar todos los días. Pero algún día hay que empezar. Digamos que me gustan las batallas épicas, pero no los asedios. Espero conseguir ganar las pequeñas escaramuzas, las estratagemas que hacen que el enemigo (en este caso, el polvo y la acumulación) caiga rendido de agotamiento, y se le agoten las excusas.


Espero que este año 2017 os ayude a a reflexionar y actuar.
Un abrazo,Yolanda Villajos.
*Las ilustraciones son grabados de Y.V.M

2 comentarios:

  1. Por el contrario mi madre es la señora todo estorba...jajajja... Cosa que no heredé. Me gusta guardar pequeñas cosas...lo que no guardo son sentimientos hirientes que me salen muy rapidito por mi boquita..jajja ...2017 sera un maravilloso y leve año.

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  2. Jeje, mi suegra también es así, que tengo que tirar mucho y lo que tenga ordenarlo bien. Cada vez que se use algo, ¡a su sitio!. A ver si se me va quedando jajaja

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